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TATIANA CALDERÓN: “LA VELOCIDAD Y LA ADRENALINA FUERON AMOR A PRIMERA VISTA”

Por Redacción/ Miami.

“Crecí viendo a Juan Pablo Montoya corriendo primero en la Fórmula kart y luego en la Fórmula 1. Él fue mi inspiración. Desde muy pequeña tuve claro que mi objetivo era llegar a la máxima categoría del automovilismo”, afirmó Tatiana Calderón. 

Tatiana Calderón, colombiana de nacimiento, es piloto de pruebas de Alfa Romeo Racing y la primera mujer latinoamericana en conducir un auto de Fórmula 1. Su pasión por la velocidad y su determinación, hicieron que sus retos se transformen en realidad en un deporte históricamente dominado por hombres. De esta forma, Calderón es una de las principales promotoras del deporte sobre ruedas, principalmente entre las mujeres. 

Ejecutiva Magazine: ¿Cómo empieza una mujer en el mundo de las carreras? 

Tatiana Calderón: Mi pasión nació desde muy pequeña. Apenas tenía 9 años, cuando mi hermana Paula (hoy en día mi agente) me llevó a una pista de alquiler de karts que había cerca de nuestra casa en Bogotá. Compramos un turno de 5 minutos y me enamoré de la velocidad, de la adrenalina. Luego la tarea fue dura porque era convencer a mis papás de que quería correr, pero fue amor a primera vista. Antes había intentado varios deportes como el fútbol, el tenis y equitación, pero definitivamente lo que me llenó fue el automovilismo, tuve la suerte de encontrar muy temprano mi pasión. 

EM: ¿Cuándo decidiste dedicarte profesionalmente al mundo del automovilismo?

TC: Crecí viendo a Juan Pablo Montoya corriendo primero en la Fórmula kart y luego en la Fórmula 1. Él fue mi inspiración. Desde muy pequeña tuve claro que mi objetivo era llegar a la máxima categoría del automovilismo. A medida que fui ganando y avanzando en los diferentes campeonatos las cosas se fueron poniendo más serias y cuando me gradué del colegio (tampoco pude ir a mi graduación porque estaba en una carrera), mi familia me dio la oportunidad de dedicarme a lo que más me gusta en la vida, las carreras. 

EM: ¿Cómo ha sido el camino de una piloto en un mundo tradicionalmente dominado por hombres? 

TC: No ha sido fácil ganarse el respeto y las oportunidades. Siempre que llegas a un equipo nuevo tienes que probarle a los ingenieros y personas con las que trabajas, así como a rivales que estás ahí para competir. A medida que te van conociendo van cambiando las cosas, pero tienes que probarlo uno y otra vez. Hay equipos, como Alfa Romeo Racing Orlen, donde las cosas han sido un poco más fáciles porque desde el principio han creído en mí y me han dado las oportunidades. 

“Ya he manejado un auto de Fórmula 1 -que es algo impresionante y que para mí ha sido una experiencia increíble-, pero todavía quiero más”, comentó Calderón.

EM: ¿Cuál ha sido tu trayectoria deportiva hasta llegar a un equipo de Fórmula 1? 

TC: Gané varios campeonatos de karts en Colombia y luego di el salto a los Estados Unidos, donde logré otras victorias de prestigio. Poco a poco fui participando en competencias más exigentes hasta competir en 2016 en la GP3. A finales de ese año, Monisha Kalterborn, en aquel entonces directora del equipo Sauber, me dijo que me quería como piloto de desarrollo. Al principio solamente manejaba el simulador, pero quedaron muy contentos con los resultados obtenidos. En 2018 me ascendieron a piloto de pruebas y me dieron la oportunidad de probar en el circuito Hermanos Rodríguez de México con el monoplaza del equipo, ese mismo año me dieron otra prueba en un Fórmula 1 de 2013 y posteriormente el año pasado me dieron la oportunidad de hacer unos kilómetros adicionales en el circuito de Paul Ricard. El año pasado fui la primera mujer en competir en la Fórmula 2 y este año estoy compitiendo en la Super Fórmula japonesa, que es el auto más rápido después del Fórmula 1. Mi preparación continúa. 

EM: ¿Cómo estuvo tu año 2020 dentro de tu carrera profesional?

TC: Pues a pesar de las limitaciones generadas por la COVID está siendo muy productivo. Sigo vinculada a Alfa Romeo Racing Orlen como piloto de pruebas y estoy corriendo en la Super Fórmula Japonesa, en European Le Mans Series y en las 24 Horas de Le Mans junto al equipo Richard Mille Racing. 

EM: ¿Cuáles son tus próximas metas?

TC: En estos años con Alfa Romeo Racing he ido logrando pequeños objetivos. Primero como piloto de desarrollo, después como piloto de pruebas. Ya he manejado un auto de Fórmula 1 -que es algo impresionante y que para mí ha sido una experiencia increíble-, pero todavía quiero más. Quiero convertirme en la primera mujer en más de cuatro décadas en correr de manera permanente en el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y contribuir a que las mujeres obtengan el sitio que se merecen en este deporte. Además de eso quiero ganar las 24 Horas de Le Mans y de Daytona.

“El año pasado fui la primera mujer en competir en la Fórmula 2 y este año estoy compitiendo en la Super Fórmula japonesa, que es el auto más rápido después del Fórmula 1.
Mi preparación continúa.”

EM: ¿Qué ha significado para ti ser Embajadora del equipo Alfa Romeo Racing Orlen?

TC: Es un honor y un privilegio poder representar a un equipo con tanta historia en la Fórmula 1. Ya es mi cuarto año con la escudería y que me hayan nombrado Embajadora es una especie de voto de confianza y una prueba de que realmente creen en mis posibilidades y en todo el trabajo que he venido haciendo.

EM: ¿Por qué te convertiste en promotora del deporte entre las mujeres?

TC: Quiero devolverle a este deporte algo de lo que me ha dado, haciéndolo accesible a todas las mujeres. Quiero que más y más niñas empiecen con los karts y puedan desarrollarse como pilotos profesionales tal y como lo he hecho yo. Estoy convencida de que podemos hacer un buen trabajo. Soy miembro de la Comisión de Mujeres en el Automovilismo de la FIA desde hace 2 años y de #DareToBeDifferent, una organización que aspira a incrementar la participación de mujeres en todos los ámbitos del deporte del motor. No quiero que las mujeres y niñas que vienen detrás de mí tengan que trabajar tanto por conseguir las mismas oportunidades. Necesitamos cambiar la percepción en el deporte motor. 

EM: ¿Cómo te sentiste sobre el mítico trazado de Le Sarthe?

TC: Fue una experiencia única. Es un circuito muy demandante, tienes que estar concentrado al 100% cada vez que estas en el auto, porque no permite errores. Tiene secciones muy rápidas, tienes turnos de noche donde la visibilidad es muy poca, sin duda fue un gran desafío como piloto, pero me ha encantado. 

EM: ¿Qué sentiste al ser la piloto elegida para tomar la salida y cruzar la línea de meta?

TC: Honestamente fue increíble. En la salida vas con 60 autos de diferentes categorías, estás buscando avanzar, pero al mismo tiempo evitar problemas porque es una carrera muy larga. No quieres cometer ningún error, sabes que el equipo cuenta contigo, tienes muchísima presión, pero es un privilegio y me siento muy agradecida con el equipo de haberme elegido para llevar a cabo esas labores porque significa que confían en mí. Cruzar la meta en Le Mans sin duda es algo único, muy especial y emotivo.  

“Desde muy pequeña tuve claro que mi objetivo era llegar a la máxima categoría del automovilismo”, aseguró Tatiana Calderón. 

EM: ¿Esperas volver en el futuro?

TC: Si, ha sido una carrera muy especial en todos los sentidos y sin duda he aprendido mucho para poder volver el año entrante y conseguir más y mejores cosas. 

EM: ¿Hay similitudes entre correr en Le Mans y Fórmula 1? ¿Cuáles?

TC: Diría que la similitud es que ambas son tope de clase. Le Mans es la cúspide de las carreras de duración, Fórmula 1 es de los monoplazas. En sí ambas requieren una preparación distinta, muy específica y exigente, pero creo que hasta ahí van las similitudes. 

EM: ¿Cuáles son las mayores diferencias a las cuales tuviste que adaptarte para la preparación para Le Mans comparada a la preparación en F1?

TC: Le Mans es una carrera muchísimo más larga y exigente físicamente en áreas distintas a Fórmula 1. Por ejemplo, el cuello en Le Mans no sufre tanto pues vamos en un prototipo con techo y vamos expuestos a menos fuerzas G, pero en cambio debido a la duración de la carrera es más exigente cardiovascular mente hablando. Además, debes tener un grado de concentración mayor, porque conduces más tiempo, a altas velocidades, en turnos de noche, de día y con otros 60 autos que van a diferentes velocidades pues compartimos pista con LMP1, GT y LMP2. Tienes que ser capaz de ir a dormir y levantarte y estar en tu máximo nivel de concentración de nuevo. Por eso tuve que hacer sesiones cardiovasculares mucho más largas para externar esa barrera del cansancio y hacer ejercicios de coordinación y multitasking para acostumbrar al cerebro a esas cosas. Ser capaz de rendir sin perder tanta calidad aún sin haber dormido. Todo eso se entrena y estoy muy agradecida de contar con la preparación del equipo de
321 Perform.

Redacción Miami

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