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LA RELACIÓN ENTRE LA ALIMENTACIÓN Y EL ENVEJECIMIENTO

Miami, jueves 23 de diciembre de 2021

La mayoría de las personas esperan envejecer de manera saludable. El periodista alemán especializado en medicina Andreas Jopp no es la excepción, sólo que quizá en su caso se interesa algo más intensamente que la mayoría de las personas en los efectos de la alimentación sobre el envejecimiento del cuerpo.

“Muy pocas personas son conscientes de cuán importante es la alimentación para los mecanismos de reparación del cuerpo”, afirma Jopp, quien escribió un libro sobre el tema cuya traducción del alemán sería algo así como: “ON/OFF Salud: renovar el cuerpo a través de la alimentación”.

En su opinión, las cosas están bastante claras: si se encara bien la alimentación, incluyendo determinados alimentos en la dieta, se puede rejuvenecer el cuerpo. Pero, ¿cómo funciona esto?

Las células, en la mira

Si se quiere entender cómo envejece el cuerpo hay que hacer un zoom bastante fuerte y poner el foco en las células. En el núcleo de las células se encuentran los cromosomas, en los que se almacena el patrimonio hereditario. En sus extremos están los telómeros. Hace rato que la ciencia tiene en la mira estos segmentos de cromosoma cuando se trata de temas de envejecimiento.

Andreas Jopp explica por qué: “Los telómeros protegen el software de los genes de las células. Se los puede pensar como la punta de plástico de los cordones de los tenis que sirven para que no se deshilachen”.

El problema es que, con cada división celular, los telómeros se hacen más cortos, con lo que los cromosomas se vuelven cada vez menos estables a medida que la edad avanza. “De esta forma aumenta el riesgo de que se los lea mal”, afirma Jopp. Ya se trate del intestino o de la piel, en ese caso las células ya no hacen tan bien su trabajo. A su vez, al cuerpo le cuesta más regenerarse.

Uno de muchos mecanismos

La profesora alemana Kristina Norman confirma que los telómeros desempeñan un papel a la hora del envejecimiento. Sin embargo, la directora de la sección de Alimentación y Gerontología del Instituto Alemán de Investigación de la Alimentación Potsdam-Rehbrücke explica que este no es el único mecanismo.

“En total hay siete mecanismos de envejecimiento, entre los que se incluyen los daños en el ADN y el agotamiento de las células madre”, señala. Cuando se trata de envejecer, no hay patrones fijos. “Eso tiene que ver con que la genética, el estilo de vida y la psiquis son distintos en cada persona”, indica la investigadora.

Aunque los telómeros no tengan toda la responsabilidad en los procesos de envejecimiento del cuerpo, hay indicios de que es posible cuidarlos con una buena alimentación.

El autor de libros Jopp aconseja comer menos azúcar y menos productos muy procesados, ya que cuando se los metaboliza, aparecen los radicales libres. Estas moléculas reactivas son problemáticas por dos motivos.

“En primer lugar, pueden golpear a las células y dañar parte de los genes”, dice Jopp. “En segundo lugar, se parte de la base de que los radicales libres estimulan las inflamaciones en el cuerpo y estas también pueden dañar los telómeros”, añade.

Quien no quiera renunciar del todo a los bollos y otras delicias puede probar con algunas frambuesas, ya que en todas las bayas, así como en las frutas y verduras en general, hay antioxidantes. Estos neutralizan los radicales libres. También contienen antioxidantes el café y el té verde, bebidas que forman parte del día a día.

Las fortalezas de la cocina mediterránea

En el marco de la esperanza de desacelerar el envejecimiento a través de la alimentación, se suele hacer foco en la cocina mediterránea. Y con razón, según afirma Jopp.

“El término de cocina mediterránea no se refiere a la pizza y el tiramisú, sino a una dieta con muchas frutas y verduras, muchas legumbres y poca carne o pescado”, señala.

La investigadora en alimentación Norman confirma que el hecho de que la alimentación mediterránea tiene un efecto positivo sobre los procesos de envejecimiento está bien sustentado. La cosa es distinta en lo que se refiere a la relación entre la alimentación y el largo de los telómeros.

“Que se pueda influir en los telómeros mediante la alimentación no es teóricamente descabellado, pero no hay ningún gran estudio que explique el mecanismo, el cómo”, añade Norman.

Una buena alimentación como pilar

Lo que nadie discute es que alimentarse bien vale la pena. Es un pilar importante para envejecer de forma saludable, pero no es el único. Andreas Jopp y Kristina Norman señalan que además de la alimentación, es importante cuidar el estilo de vida en general.

Norman dice: “Si hay algo que puedo recomendarle a todas las personas es una alimentación basada en plantas, con poca carne y pescado, suficiente movimiento y poco alcohol”, indica. Todas estas cosas ayudan a envejecer saludablemente. “Y eso es lo que en definitiva deseamos todos”, completa.

Fuente: Ricarda Dieckmann, DPA, Tribune News Sevice, Sun Sentinel

Redacción Miami

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